Bloomberg

El indicador mundial más famoso de la volatilidad en los mercados financieros (VIX) lanza destellos rayando en el aburrimiento, languideciendo en los niveles que imperaban antes de la crisis global.

El problema es que el VIX está atado al índice S&P 500 estadounidense, pero si tomamos cierta distancia para analizar el panorama mundial, los primeros días de 2017 están mostrando una agitación similar a la vista en los dos últimos años.

Las monedas de los países emergentes van a la cabeza, lo cual ilustra tanto los peligros como los potenciales retornos derivados de invertir en activos que varían desde la libra egipcia hasta el yuan chino.

Una investigación sobre las fluctuaciones de precios en los mercados financieros en las dos últimas décadas realizada por Bloomberg demuestra que los inicios de los dos últimos años han tenido la mayor volatilidad desde 2009, cuando el mundo lidiaba con el shock de Lehman y el colapso del mercado monetario que desató.

La volatilidad exhibirá probablemente una tendencia al alza a lo largo del año cuando los mercados reaccionen a una serie de incógnitas, entre otras, el impacto de los planes del presidente estadounidense Donald Trump, dicen los observadores.

Las estructuras de política económica se están redefiniendo en formas que no se veían quizá desde la Segunda Guerra Mundial, dijeron estrategas de JPMorgan Chase & Co. poniendo una prima sobre la liquidez de nuevas carteras de acciones estadounidenses.

“No creo que los inversores hayan sentido realmente que la volatilidad esté bajando en relación con estos últimos años”, dijo en una entrevista telefónica desde Hong Kong Stuart Rumble, director de inversiones en el equipo de activos múltiples de Fidelity International. “Hemos visto esta tendencia dominante en los últimos meses en los mercados, en tanto los inversores vienen posicionándose para un crecimiento económico y una mayor inflación luego de la elección estadounidense”.

En el análisis de 250 activos en todas las clases del mercado que incluyen acciones, bonos soberanos y materias primas, ocho monedas fueron casos atípicos en materia de volatilidad sobre la base de sus oscilaciones de precios en lo que va del año, o sea puntaje Z, según datos recopilados por Bloomberg al 20 de enero.

Un puntaje Z es un indicador normalizado basado en la desviación estándar de precios, que evalúa los movimientos de un título en comparación con un promedio a más largo plazo (1997 a 2017). Cuanto más alto es el puntaje, más alta es la volatilidad.

Pese a todas las alteraciones que implicó Trump para las políticas y prácticas estadounidenses de larga data –desde el comercio hasta la regulación–, no obstante este mes es menos volátil que los dos últimos eneros.

A comienzos de 2016, los mercados se vieron agitados por la confusión ante las tácticas cambiarias y la caída de las acciones en China y a comienzos de 2015 por la eliminación sorpresiva de un tope sobre el franco por parte de Suiza.

La libra egipcia aparece como el activo más volátil en el universo del estudio en lo que va de este año. Con un puntaje Z de 4,15, ha sido dos veces más volátil que la moneda digital bitcoin y seis veces más irregular que el Índice Bloomberg Dollar.

Para ser clasificado como valor atípico en este estudio, un activo necesita un puntaje Z absoluto de 2,575 o más, lo cual significa que sus movimientos tienen menos de 1% de probabilidades de ocurrir. 

Fuente:T13.cl

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