Benzema lleva tiempo perdido, tanto en estadísticas como influencia. Quizás por el cambio de rol del ‘7’ y la aparición de un ‘10’

OPINIÓN

El Real Madrid de Zinedine Zidane atraviesa su peor momento desde que el francés cogiera los mandos el mes de enero de 2016. Incluso peor que aquella primera derrota en el derbi. Y por supuesto, que los cuatro empates consecutivos este curso, etapa conocida como ‘la fiebre amarilla’. Es momento de buscar causas y culpables a esta mala racha, y las tintas están cargadas contra Karim Benzema. Uno de los grandes señalados por esta racha. Mejor dicho, no sólo por esta racha concreta, sino en realidad por la deriva que está tomando su carrera. Camuflada mientras se conquistan títulos y se suman partidos sin perder por decenas, pero que queda acentuada cuando los resultados no acompañan.

De hecho, en este mes de enero Karim Benzema marcó un auténtico golazo en el Sánchez Pizjuán que sirvió para sumar el partido número 40 sin perder incluso. Pero el quid está en que apenas deja destellos así a cuentagotas. Cada vez más, a cuentagotas. Y hay un dato revelador que deja bien a las claras cómo el delantero francés sobrevive arropado por la BBC, pero sus estadísticas le dejan desnudo cuando se evalúa el aspecto individual: no está ni entre los diez delanteros centro más goleadores de las grandes ligas (contando desde la temporada 2015-16 hasta ahora). Cuando juegas en el equipo campeón de Europa y tu entrenador ha dicho públicamente que eres y serás ‘titularísimo’ mientras tengas el alta médica. Y hay jugadores como Aduriz, Agüero o Kane que han marcado más goles que Benzema, y otros como Luis Suárez que casi le dobla en goles en convivencia con otro monstruo como Lionel Messi. Más allá de los Ibrahimovic, Lewandowski o Aubameyang, con 37-32-28 goles más que el ‘9’ del Real Madrid. Escalofriante.

Los datos son relevadores. Pero la cuestión es que a Benzema nunca se le ha medido su aportación al equipo blanco por sus goles ni por sus asistencias (que también andan lejos de las de algunos de esos ‘cracks’). Siempre se le había medido por lo bien que se movía entre líneas, y lo fenomenal que se compenetraba con el resto de los componentes de la BBC. Era el mejor delantero posible para Ronaldo, de hecho. No ansiaba los focos, no ansiaba los goles, sus movimientos le abrían huecos a Cristiano para entrar desde atrás… La combinación ideal. Pero, ¿y qué pasa ahora que el ‘7’ está en proceso de cambiar su rol en el equipo? ¿Qué pasa ahora que el ‘7’ juega más tiempo de delantero que de extremo? ¿Qué pasa ahora que el luso ha bajado su media goleadora y el otro delantero titular no hace sus veces? ¿Qué pasa ahora con Benzema, dado que Cristiano se ha ganado ser intocable?

Las estadísticas de Cristiano Ronaldo

El debate todavía no se ha instalado en la planta noble del Santiago Bernabéu, que se sepa. Sí en las gradas. Atendiendo a la metamorfosis de Cristiano con el paso de los años, seguramente haya que prestar atención también al ‘restyling’ que necesita Benzema. Un jugador que ante el Celta ocupó una posición promedio a la altura del ‘10’ Isco y no del ‘9’ –pero el español tocó el balón un 50% más-. Un jugador incapaz de iniciar la presión del equipo pues su garra brilla por su ausencia. Un delantero que no es goleador –y que además encara la portería infinitamente menos que Ronaldo-. Benzema lleva tiempo ‘perdido’ en el Real Madrid y no sólo en las tablas de estadísticas anotadoras. También en su influencia en el juego, en la portería contraria y en su rol de teórico líder del equipo.

Ha pasado de ser el chico para todo que resultaba útil en todo el frente del ataque, a ser un ente extraño que no encaja en ningún prototipo prefabricado, con menos relevancia que los que hoy juegan de ‘9’ o de ‘10’. Era seguramente el mejor delantero para Ronaldo, pero quién puede asegurar que ahora siga siendo el mejor delantero para el Real Madrid.

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