Duelo de altos vuelos en el que ambos conjuntos se enfrentan después de ser eliminados en los cuartos de final de la Copa del Rey

Vuelta a la liga. A la competición doméstica. A esa que el Real Madrid se ha fijado como objetivo máximo y prioritario para esta temporada. La Copa ha estado bien y se ha competido. Pero, de momento, lo único de lo que ha servido para los blancos es para desgastar a los jugadores, para minar la confianza después de la histórica racha de resultados y lo peor de todo ha servido para llenar la enfermería. Hasta seis bajas acumula Zinedine Zidane, que tendrá que hacer encaje de bolillos, sobre todo en ese lateral derecho donde Danilo se encuentra en el ojo del huracán.

Como decimos, no solo Dani Carvajal, lesionado del bíceps femoral, es baja. En el capítulo de ausencias nos encontramos a Marcelo, baja por la misma razón que su homólogo en el lateral, a James Rodríguez y Luka Modric, aquejados ambos de sobrecargas, el primero en el sóleo, el segundo en el aductor. Las cuatro se suman a las ya conocidas de Pepe y de Gareth Bale. Solo la recuperación de Varane supone un soplo de aire fresco para un once donde existen muchos interrogantes. Es decir, si se decide prescindir de Danilo, Nacho tendría que jugar en el lateral derecho, dejando el izquierdo a Fabio Coentrao en pleno Erasmus. También será interesante saber si Isco volverá a ser titular, o si Morata tiene aún la confianza de Zizou.

¿El mejor delantero para el Real Madrid?

En definitiva, aparecen los problemas en ese Real Madrid impoluto que a principio de año se presentaba, tras un final de 2016 soñado, dispuesto “a comerse el mundo”. Solo ha obtenido una victoria en los últimos cinco compromisos, en los cuales ha encajado un promedio de dos goles. Algo que empieza a recordar a ese conjunto blanco dirigido por Carlo Ancelotti del año 2015, que tiene el precedente más nefasto en el declive de Carlos Queiroz, consumado en tan solo dos meses en ese 2004 para olvidar.

Para ello se vuelven a apoyar en el Santiago Bernabéu en liga para defender un liderato que el Sevilla y el Barcelona se empeñan a discutir. El Real Madrid está invicto como local en La Liga esta temporada (8V 2E) el único equipo de la máxima categoría (junto a Las Palmas) que no ha perdido en su feudo. Y recibe a un rival: la Real Sociedad, que no gana en Concha Espina desde mayo de 2004 cuando venció por 1-4. Un año después de que Vanderlei Luxemburgo debutara en aquella victoria cosechada en dos minutos gracias a un penalti convertido por Ronaldo en un partido que se paró 1-1 por aviso de bomba. Desde entonces, ha disputado nueve encuentros, perdiendo ocho y encajando una media de 3,3 goles por encuentro.

En aquel encuentro de 2004, un joven canterano de 20 años se estrenaba en la liga española en su faceta goleadora por mediación de un doblete. No podía haber elegido escenario ni rival más imponente un Xabi Prieto que, desde entonces, convirtió al Real Madrid en su víctima favorita. El hoy capitán ha vivido de todo con los txuri-urdines en más de una década. Ha saboreado la miel de la Champions League, ha descendido al infierno de Segunda División y ha vuelto a ascenderlo hasta el punto de volver a luchar por entrar en la próxima edición de la máxima competición continental.

“Me arrepiento de no fichar por el Real Madrid”

Y es que la Real Sociedad, recién eliminada por el Barça también en cuartos de final de la Copa del Rey, se encuentra empatada a puntos con el Atlético de Madrid en esa lucha por la querida cuarta plaza. Eusebio puso toda la carne en el asador en el Camp Nou con la esperanza de lograr una remontada histórica que jamás llegó. Por lo que posiblemente hará rotaciones. Una obligada como es la de Yuri Berchiche que será baja por acumulación de amonestaciones. Y luego hombres como Joseba Zaldua, si se recupera de su esguince de tobillo, el denostado Sergio Canales o el enrachado Juanmi podrían tener su oportunidad.

En cualquier caso, gran partido de fútbol el que nos espera para cerrar el domingo con arbitraje del andaluz Melero López. Habrá goles seguro. De hecho, son los dos únicos equipos de Primera que aún no han empatado a cero. La filosofía de la pegada contra la del toque. El primero pone a prueba al quinto en su trayecto por los dos grandes campos del fútbol español. El quinto podría poner en duda, incluso quitarle el liderato, la fiabilidad del primero de la clasificación.

[mi][mi]

Related Post

[mi]