El candidato de la derecha a las presidenciales francesas, François Fillon, quien considera una “burda manipulación” las acusaciones de supuesto empleo ficticio de su esposa, recibió 21.000 euros como senador de 2005 a 2007 en un dispositivo que está siendo objeto de otra investigación judicial.

Aunque no quiso comentar esta nueva información desvelada hoy por “El Journal du Dimanche”, Fillon arremetió en una entrevista en el mismo rotativo contra este intento de “debilitar (su) candidatura” e incluso de impedirle presentarse a los comicios presidenciales de abril-mayo.

“Le Journal du Dimanche” desvela que Fillon ingresó siete cheques de unos 3.000 euros cada uno de una cuenta en el banco HSBC a nombre de la Unión Republicana del Senado (URS) cuyos fondos eran dotaciones atribuidas a los parlamentarios para pagar a asistentes que no habían sido gastadas para ese fin.

En esa época, el actual líder de la derecha y favorito de las encuestas para conquistar el Elíseo en los comicios de mayo, había remunerado con esas dotaciones del Senado a dos de sus hijos, que estudiaban Derecho, para ayudarle a preparar un libro político (“La France peut supporter la verité”, publicado en 2006), como él mismo ha reconocido.

Cinco personas, entre ellos tres senadores (René Cros, Jean-Claude Carle y Henri de Raincourt) están imputados por las sospechas de haberse beneficiado de fondos públicos de forma indebida en relación con el dinero que se embolsaron de esas partidas de gastos para asistentes parlamentarios no utilizados.

La cuenta bancaria de la URS fue abierta en 2002 con la constitución del partido de la derecha francesa, la UMP, que luego se convirtió en Los Republicanos.

A comienzos del año siguiente se decidió que dicha cuenta se alimentaría con el dinero sobrante de la dotación parlamentaria para asistentes (unos 7.000 euros al mes).

Eso se repartía después entre los senadores y así se beneficiaron unos 60 -siempre según el dominical-, entre ellos Fillondurante su paso por la cámara alta entre 2005 y 2007.

La investigación judicial por ahora solo se refiere a hechos posteriores a 2009 y “Le Journal du Dimanche” precisó que el instructor piensa que el uso que pudo hacer del dinero el candidato de la derecha a las presidenciales no era ilegal.

En cualquier caso, algunos parlamentarios que también eran susceptibles de recibir dinero de ese fondo lo devolvieron al erario público, y en 2014 se puso fin a este sistema, de forma que ahora las partidas no gastadas se quedan ya en las cajas del Estado.

Fillon, no quiso comentar estas informaciones ni tampoco dar detalles sobre los elementos que va a utilizar para demostrar que su mujer no tuvo un empleo ficticio como asistente parlamentaria suya.

En su entrevista con el dominical dijo: “no responderé más que a la justicia. Solo confío en ella para establecer la verdad. No me someteré al tribunal mediático”, afirmó.

Fillon está convencido de que “la justicia no se dejará instrumentalizar por esas maniobras que huelen a calumnia”, en alusión a las informaciones del miércoles pasado del “Le Canard Enchaîné” sobre el hecho de que contrató a su esposa como asistente parlamentaria durante años con dinero público para un trabajo que supuestamente no efectuó.

Aseguró que son “falsos” los niveles de remuneración que se han atribuido a su mujer ya que se ha mezclado el salario neto y el bruto.

De acuerdo con “Le Canard Enchaîné”, durante los ocho años que Penelope Fillon estuvo contratada como asistente parlamentaria recibió unos 500.000 euros brutos de dinero público, y en algunas fases llegó a cobrar 7.900 euros de sueldo mensual bruto.

Reiteró que si el procedimiento abierto por la Fiscalía Nacional Financiera condujera a su imputación, se retirará de la carrera por el Elíseo.


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