Cristiano Ronaldo fue la gran figura en el triunfo del Real Madrid ante la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu.

Necesitaba una noche como ésta. Después de su flojo accionar en los primeros encuentros del 2017, el portugués Cristiano Ronaldo no la estaba pasando bien y, gracias a sus minutos ante la Real Sociedad en la cancha del Santiago Bernabéu, ha vuelto a sonreír.

Le costó en un inicio, pero, poco a poco, se fue liberando. Un sector del madridismo le pitó por un par de balones perdidos, pero Cristiano no se salió -mentalmente- del juego y comenzó su función. Dejando de lado su fijación -extrema- por hacerse presente en el marcador, el nacido en Funchal se involucró en el juego colectivo del equipo y le causó muchos problemas a los vascos.

Asistió a Mateo Kovacic en el primer gol, convirtió el segundo gol con una exquisita definición y participó en la contra que terminó con la anotación de Álvaro Morata. No marcó tres o cuatro goles como otras noches, pero su actuación fue superior a muchas en las que sí se ha apuntando algún hat-trick.

→ Minuto 38. Karim Benzema se apoyó en él y Cristiano proyectó a Kovacic rumbo al arco de Rulli. El portugués le dio sentido a la acción y Mateo resolvió como si fuera centrodelantero.