A través de una carta titulada El pánico de la centroizquierda, Marco Enríquez-Ominami criticó que se usarán encuestas mal hechas para elegir el candidato a La Moneda; esto, en referencia a la decisión del PS de proclamar a Alejandro Guillier y no a Ricardo Lagos.

El presidenciable del PRO estima que optaron por el senador de Antofagasta sólo por la simpatía que representa su rostro en la ciudadanía, dada el que fuera su trabajo como ex rostro de noticieros de la televisión.

En la centroizquierda estamos confundiendo simpatía con empatía. La primera es fundamental en la televisión, pero improcedente en la política. La empatía, en cambio, es el corazón de la política, porque la política se trata de la preocupación por el otro, expresó.

Agregó que en la centroizquierda estamos confundiendo hacer política con tener opinión. En el periodismo es fundamental tener opinión, de todo y de todos. La política, en cambio, es el trabajo de tomar decisiones -desde la empatía-, consigna El Mercurio.

A juicio de ME-O, la centroizquierda también renunció a la gente. Y en vez de militar y votar, prefieren, simplemente, encuestar. Peor aún, prefieren flojamente confiar en encuestas mal hechas.

Es por esto que, sin esconder sus diferencias con Lagos, afirmó que el ex Presidente quiso mostrarnos que el camino es la política, que ese es un camino largo y que hay trampa en los atajos.

Sin embargo, se retiró antes del pitazo inicial de este partido que recién comienza, únicamente porque el socialismo se convirtió en un especulador de encuestas, señaló. Curiosa coincidencia: la misma especulación que adora Piñera en la bolsa se produjo ahora con las encuestas y del otro lado de la cancha, sentenció.


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