Qué eliminatoria de la Juventus. El equipo de Allegri terminó el trabajo que inició en Turín. Pegó en casa y aguantó en territorio catalán. 180 minutos que rozaron la perfección para eliminar a uno de los favoritos a ganar la máxima competencia europea.


El arte de defender. No, no sólo se trata de agrupar jugadores atrás. Hay que ubicarse, repartirse, escalonarse, recorrer y mantener la concentración en todo momento. La Juventus, con la ventaja obtenida en la ida y conociendo sus características, sabía que tocaba aguantar y lo hicieron de forma espectacular. El único equipo que puede decir que ha secado al FC Barcelona de la MSN en ronda KO.

La defensiva de la Juventus. Los nombres propios, al momento de hablar del trabajo defensivo de la Vecchia ante FC Barcelona, serán Dani Alves, Bonucci, Chielli y Alex Sandro pero, para que el club italiano pudiera blanquear a la mejor ofensiva del mundo se necesitó mucho más que un gran trabajo de la última línea. Fue impresionante cómo se repartían y escalonaban todos los jugadores para que los futbolistas distintos del FC Barcelona nunca recibieran en ventaja. Neymar, en este partido, se sirvió de cena a Dani Alves cuántas veces quiso pero, cuando superaba a su compatriota, aparecía Bonucci. O Cuadrado. O Pjanic. O Khedira. Fue un espectáculo ver la coordinación y entendimiento de todo el equipo de Allegri. Secar a la MSN no fue cosa de cuatro, fue de todo el equipo. Detrás del 3-0 global hay una labor colectiva tremenda.

Juan Guillermo Cuadrado y su espectacular partido. Presionó, recorrió, comandó contraataques, recorrió muchísimo campo y nunca dejó de apoyar a Dani Alves contra Iniesta/Neymar. Lo del colombiano fue destacadísimo. Un ferrocarril con muchísimo criterio. Colgar el cero ante el FC Barcelona fue posible gracias al compromiso, entrega y cooperación de tipos como Cuadrado/Mandzukic. Da gusto ver a Juan Guillermo tan bien. Volvió a Italia y volvió el jugador que tanto fascinó con sus días con la Fiorentina. Nada tan bueno para un DT como un elemento ofensivo que, además de su aporte arriba, se compromete en trabajos sin balón. Memorable actuación del internacional cafetero.

La dupla Bonucci/Chiellini. Dominantes arriba, atentos a cada centro que tuvieron que cortar, siempre coordinados, atinados en duelos individuales y muy correctos en su toma de decisiones (cuándo salir a achicar/anticipar o cuándo esperar). Se repartieron a Suárez, Bonucci apoyaba mucho a Alves con Neymar, Chiellini no dudaba en incomodar a Messi cuando recibía y resolvieron cuando les tocó jugar con dos ‘9’s nominales (Suárez/Alcácer). No se les voltea a ver mucho, pero llevan años siendo de los mejores centrales del mundo. Impecables los dos. De pie ante este par de centrales.

Nuestro TOP3 de la Juventus. Es difícil destacar a jugadores de forma individual, cuando la clave del éxito de equipo fue el trabajo colectivo pero, si tuviéramos que quedarnos con tres, mencionaríamos a Giorgio Chiellini, Leonardo Bonucci y Juan Guillermo Cuadrado.

El doble mediocentro de la Juventus. Khedira y Pjanic también han estado colosales. Y lo suyo tiene muchísimo mérito porque estaban acostumbrado a otro tipo de funciones en sus clubes anteriores. De ser interiores -incluso mediapunta Pjanic- a ser mediocentros en una eliminatoria ante el equipo con mejor ofensiva del mundo. Competir ante Iniesta/Rakitic/Busquets no era nada fácil y estos dos lo hicieron durante toda la serie. Miralem nos despertaba algunas dudas porque no lo veíamos teniendo tanto desgaste, pero su interpretación/lectura de juego le ha permitido moverse con mucha inteligencia en el terreno de juego. Aplausos para los dos mediocampistas que cortaron los circuitos más importantes del FC Barcelona.

Dani Alves y Alex Sandro. Nos gustaron mucho más en la ida, pero eso no quiere decir que no hayan estado bien en el Camp Nou. Sabían que perderían duelos individuales ante los animales que tiene el FC Barcelona en ofensiva, lo importante era recuperarse y nunca detenerse. Este tipo de duelos no sólo se ganan a nivel físico y técnico, también cuenta mucho el renglón mental. Nivel altísimo de ambos.

El partido de Mandzukic. Siempre se ha caracterizado por jugar al límite, buscar el roce y nunca dar un balón por perdido, pero acá se ha alejado del arco, con tal de apoyar a su equipo. Con El Pipita sabía que ser ‘9’ titular no era muy viable, así que se dedicó a adaptarse a una nueva posición: extremo izquierdo. No es rápido ni gambetero, pero entiende muy bien los contextos y es sumamente competitivo. En la Liga de Italia juega mucho más adelantado. Y ante los culés no le importó meterse a zona interior y, por momentos, ubicarse como si fuera un lateral más. Colectivo antes que lo individual. Uno de esos soldados con los que todo entrenador quisiera contar.

Buffon y otra noche de gloria. Jugar con 39 años de edad no es lo especial, lo especial es tener 39 años y seguir compitiendo al más alto nivel. Por ahí, una salida precipitada, pero tuvo un par de atajadas en la eliminatoria que han fueron punto de inflexión. Cuánta gloria y cuánta grandeza. A nuestro entender, el mejor portero de todos los tiempos.

El partido de Dybala. A los distintos no les gustan los partidos en los que no tienen mucho contacto con la bola, pero Paulo sabía que así sería la cosa en el Camp Nou, y se sacrificó. No tuvo mucho contacto con el esférico, peros sus participaciones, generalmente, fueron muy buenas. Ve cosas que sólo pocos pueden ver, lo que hace que necesite de poco para marcar diferencia. Cada que recibía se activaba la sensación de peligro. Y es que, su genialidad, le permite estar un par de pasos adelante que sus marcadores. Hubo un par de bolas que le metió a Cuadrado que fueron una barbaridad… #PureTalent

Gonzalo Higuaín y una eliminatoria difícil. El que menos brilló de la Juventus. Cumplió en movimientos sin balón y en labores de presión, pero no estuvo lúcido en sus ratos con la redonda. Afortunadamente para los de Turín, el que menos rindió fue su ‘9’ y no ninguno de los pilares defensivos. Esta vez, los de atrás guiaron al Pipa a los semifinales, en las futuras rondas será momento de que Gonzalo levante la mano.

Neymar, el futbolista del FC Barcelona que más quiso. Intentó, luchó y siempre buscó, pero lo notamos desesperado desde la primera mitad. La férrea marca de la Juventus y la falta de apoyo de sus compañeros hicieron que no pudiera controlarse. No tuvo la calma que, por ejemplo, exhibió ante el Paris Santi Germain. Carreras llenas de regates espectaculares que no pudieron prosperar por los correctos escalonamientos de la Juventus (y la falta de opciones para asociarse). La visita sabía que Dani Alves no iba a poder solo. Por eso, siempre lo enfrentaron con superioridad numérica. Neymar se llevaba a 2,3 o 4 jugadores para, luego, levantar la cara y tener que volver a llevarse a los mismos jugadores, JA. No pudo esta noche, pero su actitud, calidad y ganas de aparecer momentos de apremio despeja cualquier duda: estamos ante el heredero al trono del fútbol.

La noche de Lionel Messi. No nos extenderemos tanto en este punto porque, la gente que sólo evalúa a Messi con base en goles y en asistencias, siempre ‘pensará’ que el ’10’ fue ‘pecho frío’ cuando no convierte o suelta un pase decisivo. La cosa, para nosotros, fue así de clara: Messi no se escondió, Messi quiso, Messi bajó/pidió la pelota y Messi fue el que más probó al arco. El tema es que no estuvo fino. Por actitud, entrega y ganas no quedó. ¡Ah! Y para los que nos preguntan por el ‘futbolista de otro planeta’ cada que no hace gol o aporta una asistencia, les respondemos: sí, Messi sigue siendo el mejor futbolista que existe. La realidad no cambia en absoluto. En sus ‘malas noches’ hace cosas que la gran mayoría de futbolistas no hacen ni en sus noches más épicas.

Luis Suárez no pudo con la muralla. Impreciso y precipitado. Le faltó calma. Se perdió ante la ajustada marca de Chiellini/Bonucci. Nunca fue claro. Debió salir más del área para tratar de desajustar a los centrales, pero sólo lo hizo tras el ingreso de Paco Alcácaer. Los partidos en los que más ha sufrido Luis Suárez desde que llegó al FC Barcelona. Y mira que también la ha pasado mal ante Aatlético de Madrid…

Busquets aportó lo suyo. Busi estuvo muy bien esta noche. Difícil saber si, con él en el campo, no hubiera sucedido el 3-0 en Turín (él estuvo en el papelón en París), pero está claro que el FC Barcelona cambió en el centro del campo gracias a su presencia. Limpia la salida, se ubica mucho mejor que Mascherano y apoya muchísimo a los centrales. Él cumplió con lo suyo.

Qué bestia Umtiti. Siempre al límite y un recital de lo que es leer/anticipar a los atacantes rivales. No era fácil frenar a tipos como Dybala/Higuaín y, junto a Piqué, lo consiguió. FC Barcelona ha fichado a un central para muchísimo tiempo.

Gerard Piqué monumental. Muy blandito y desconcentrado en la ida. En la vuelta, imperial. Si hay gente que se cree que Gerard no es un gran defensor que vea la repetición de este encuentro. Correctísimo en sus duelos individuales y el futbolista que más empujaba con sus salidas/incorporaciones al ataque. Partidazo del ‘3’. Trabajó como para obtener un mejor premio, pero no todos sus compañeros salieron tan enchufados como él.

Flojito Rakitic. Rakitic fue lo más flojo del partido del FC Barcelona. El croata nunca se encontró en la cancha. El que menos ayudaba en labores de recuperación y el que menos aportaba con sus entregas. Perdido el croata.

Los destellos de Iniesta no son suficientes. Es un genio absoluto, pero la sensación que tenemos es que, ahora mismo, sólo está para treinta y cuarenta minutos. No lo vemos a tope físico y eso, en partidos como éste, pesa muchísimo. Imposible prescindir de un jugador como Andrés en este tipo de cotejos, pero su temporada 2016/17 nos hace reforzar nuestro pensamiento: FC Barcelona necesita reforzar su zona interior. Entre la inconsistencia de Rakitic, las dificultades físicas de Iniesta y la poca respuesta de jugadores como André Gomes, los culés deberían salir al mercado por un jugador de mediocampo.

Massimiliano Allegri y su gran acierto. Comenzó a prepararse para este tipo de eliminatorias desde que implementó el 4-2-3-1. Massimiliano convenció a sus jugadores. Muchos cambiaron de rol y todos han sabido responder. Interiores situados como mediocentros, el Dani Alves más disciplinado a nivel táctico, Mandzukic versión extremo, Cuadrado siendo un extremo con recorridos de lateral y Dybala mediapunta. Lo de estos dos encuentros no fue casualidad, fue el resultado de un trabajo bárbaro durante toda la campaña. Señor DT.

Juventus y lo que queda en Champions. Es el equipo que luce más equilibrado pero, en la UEFA Champions League, cualquier bendita cosa puede pasar. Cualquier choque que quede en el sorteo será atractivo, aunque hemos de confesar que nos gustaría ver a la defensiva del club italiano contra la juvenil/variada ofensiva del AS Mónaco. Ojalá se dé el cruce.

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