Enésima cita para resolver el campeonato liguero. Todo lo que no sea una victoria de los culés dejaría La Liga en manos de los de Zidane.

Vuelve el partido de los partidos al Santiago Bernabéu. El encuentro ya universalmente bautizado como El Clásico, volverá a medir las fuerzas de los dos eternos enemigos en la búsqueda por conquistar el campeonato nacional, el que sería el primero desde 2011 para el conjunto blanco; el que sería el tercero de tres posibles para Luis Enrique como entrenador culé.

Y que la Liga resucite o muera definitivamente pasa por el resultado del encuentro. El equipo de Zidane está en una situación de privilegio, con tres puntos de ventaja sobre su eterno rival y con un partido menos. A falta de 5 jornadas cuando El Clásico concluya, al Real Madrid le podría bastar hasta un empate para mantener su ventaja de mínimo 3 puntos con la que afrontar la fase final de la temporada.

Una fase final de temporada que será mucho más movida que la de los azulgranas, tras su clasificación para semifinales de la Champions tras imponerse al Bayern prórroga mediante y la eliminación del conjunto culé, que no fue capaz ni de inquietar a la Juventus. Por si unas semifinales de Copa de Europa no fueran emociones suficientemente fuertes, las bolas han querido que haya derbi, quedando emparejados los blancos con su vecino, el Atlético de Madrid, deseoso de vengarse de las tres derrotas anteriores en la competición, dos de ellas tan traumáticas como perder una final.

Y cuando de un clásico se habla, como no, el foco para los más grandes: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. El argentino no brilló en los cuartos de final ante la Juventus y atraviesa su peor racha histórica con el Real Madrid enfrente, al que no ha conseguido hacer un gol en los últimos seis partidos en los que se han enfrentado. Una peor racha ante el eterno rival que no le impide seguir siendo el máximo goleador de la historia de los Clásicos con 21 goles. Y si Messi llega, entre comillas siempre, de capa caída, todo lo contrario sucede con Cristiano, héroe absoluto de la eliminatoria ante el Bayern al que fulminó con nada menos que 5 goles, los tres últimos en la vuelta del pasado miércoles en el Bernabéu cuando peor pintaban las cosas para los suyos. Cristiano le ha marcado 16 goles al Barcelona en todas las competiciones aunque solo 5 de ellos llegaron en feudo propio, tres de ellos de penalti.

Y si en el campo todo el mundo mira a las dos súper figuras, el duelo no es menos interesante en los banquillos. De un lado Luis Enrique, que a pesar de no haber ganado en sus dos últimos clásicos ligueros podría convertirse en el segundo entrenador del Barcelona en ganar dos Clásicos seguidos como visitante en el Bernabéu, al haber ganado en su anterior visita con el contundente 0-4 que le endosó al eterno rival por aquel entonces aún entrenado por Rafa Benítez. Y Zidane también tiene a tiro un milestone, y tras una victoria y un empate en sus dos primeros Clásicos, podría convertirse en el primer entrenador del Real Madrid en no caer en sus tres primeros enfrentamientos contra los blaugranas desde Radomir Antic en 1992.

Y lamentablemente no veremos sobre el césped del Bernabéu los dos onces de gala de los equipos. Y es que cada delantera de lujo, BBC y MSN, adolecerá de uno de sus miembros. El caso Neymar está trayendo cola y aún a última hora de la tarde de ayer el Barcelona seguía intentando forzar su participación en el duelo TAD mediante, aunque todo hacía indicar que el delantero brasileño finalmente tendrá que cumplir su segundo partido de sanción y perderse el duelo. Y la duda está en quién suplirá al brasileño. Arda Turam parece la opción más sencilla por posición pero el turco es duda para esta jornada y tampoco está entrando demasiado en los planes de Luis Enrique. Por lo que los focos recaen sobre un Paco Alcácer que poco a poco y sin hacer demasiado ruido comienza a aportar cada vez que comparece para los culés.

No es el caso de Bale que según ha ido la semana debería entrar en la lista de convocados de Zinedine Zidane pero parece difícil que parta como titular, recién salido de lesión, aún lejos de su mejor forma y en un partido de tan alta exigencia. Se abre el abanico para su posible sustitución con dos jugadores que han hecho méritos de sobra en los últimos compromisos del equipo para coger el testigo del galés: Isco Alarcón y Marco Asensio. Parece que son los dos suplentes blancos que parten con ventaja para entrar en el once, principalmente por estado de forma, sin descartar otras opciones que quizás podrían aportar más trabajo defensivo ante la ofensiva culé como son Lucas Vázquez y Álvaro Morata. Los que no llegarán a tiempo bajo ningún concepto son Pepe y Varane, volviendo a formar el centro de la zaga la pareja Ramos Nacho que tan buen rendimiento diera ante el Bayern.

En cualquier caso y juegue quien juegue, 22 de los mejores futbolistas del mundo estarán sobre el verde del Bernabéu en lo que es uno de los espectáculos deportivos más grandes del planeta. 90 minutos de juego que una vez más serán decisivos para el desenlace de un título. Un nuevo capítulo de la eterna lucha que ya espera impaciente al domingo a las 20:45.

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