Luchar por lo que queremos, no bajar los brazos ante ningún adversidad, trabajar incansablemente y confiar en nosotros mismos. La película Goal no es tan buena por la historia y efectos, sino por los mensajes que deja. Muchos son aplicables para cualquier rubro de la vida y hay algunos otros que -sólo- encajan perfecto para los deportes colectivos.

De todas las escenas del filme hay una que nos gusta mucho. Quizá no sea tan relevante en el curso de la trama, pero el mensaje es buenísimo: LO COLECTIVO ANTES QUE LO INDIVIDUAL. 

Santiago Muñez, en sus primeros meses con Newcastle, destacaba por su calidad técnica, regates y velocidad, pero solía pecar de individualista. Casando de la situación, el DT de las urracas frenó un entrenamiento para poder charlar con el jugador y explicarle cómo son las cosas en un deporte colectivo.

Erik Dornhelm: “Muñez, ven acá”.
Erik Dornhelm: Santiago, cuando diga ‘corre’, quiero que corras tan rápido como puedas hacia la portería, ¿entendiste?”
Santiago Muñez: “Sí”.

Santi corrió hacia el arco, mientras que señor Dornhelm pateó al balón con dirección hacia la portería. Y, sin importar lo rápido que corriera, Muñez, en dos ocasiones, no llegó a la pelota.

Erik Dornhelm: “¿Aprendiste algo?”
Santiago Muñez: “¿Qué… sabe anotar desde media cancha?’.
Erik Dornhelm: “No, que el balón es aún más rápido que tú. Aquí pasamos el balón, ¿lo entiendes?… somos un equipo, no estás solo. El nombre que llevas delante de tu camiseta es más importante que el que llevas en la espalda”.