No fue titular. Ricardo Antonio La Volpe lo mandó al campo como revulsivo y terminó siendo el elemento más peligroso del Club América. Nunca faltan los ‘genios’ que tildan de sobrevaloración el destacar la labor de un jugador juvenil, pero nos es imposible no resaltar lo que hizo Diego Lainez en los minutos que jugó ante Atlas.

A pesar de precipitarse en algunas decisiones (normal a su edad), el chico de 16 años fue lo más destacado del América el pasado sábado. Inició por derecha y terminó dañando por izquierda.

El nacido en 2000 se mostró como opción, pidió la pelota, desbordó, intentó asistir con algunos centros y estuvo cerca de marcar. Insistimos: deberá ir mejorando en su toma de decisiones, pero no tenemos duda de que estamos ante un chico especial. Y no, decir que tiene cosas de jugador distinto no es ‘inflarlo’, es APUNTAR UNA REALIDAD.