Radamel Falcao no acostumbra a encararse con jugadores rivales, pero tampoco le saca la vuelta cuando alguien se quiere pasar de vivito. En la semifinal de vuelta de la UEFA Champions League 2016/17 entre Juventus y AS Mónaco, luego de que se armara el quilombo (léase con todo argentino) por el pisotón de Glik y el codazo de Mandzukic, Bonucci y Rafamel Falcao se encararon/dijeron de todo.

La cosa no pasó a mayores gracias a la oportuna intervención arbitral, quien no dudó en mostrarle la tarjeta amarilla al central italiano por haber iniciado la disputa.