Es innegable que el escenario más conflictivo y complicado está hace semanas en la vereda de la Nueva Mayoría, dividida con dos abanderados presidenciales y con sus partidos enfrentados entre sí, sin lograr cerrar un acuerdo parlamentario eficiente con miras a las elecciones de noviembre. Pero también es cierto que en la derecha no todo es miel sobre hojuelas y que la convivencia en el seno de ChileVamos está lejos de ser una taza de leche, especialmente por la figura del candidato, Manuel José Ossandón, que se ha transformado en una amenaza latente para Sebastián Piñera, un dolor de cabeza que ha obligado a los partidos de la coalición opositora a tratar de blindar la imagen del ex Presidente para proteger su desempeño en las primarias y la campaña de primera vuelta.

Nunca fue un misterio que Ossandón centraría parte de su estrategia en apuntar a las debilidades de Piñera, especialmente las relacionadas con las zonas grises que hay entre sus actividades políticas con las empresariales, cuya mejor expresión ha sido hasta ahora el caso Bancard. Es que es de larga data el enfrentamiento público entre el senador por Santiago Oriente y el ex Mandatario, no hay que olvidar que fue el crítico más consistente de la administración piñerista al sentenciar que a ese gobierno “le hacía falta calle” y siempre ha puesto el dedo en la llaga donde más duele al piñerismo: el permanente conflicto de interés entre negocios y política.

En marzo el ex edil de Puente Alto sentenció que “Piñera debe dar explicaciones por sus negocios, la separación de los roles y también la conducta que mantuvieron algunos colaboradores durante su gobierno con ministros y subsecretarios que a la vuelta de los años han acabado frecuentando tribunales como responsable de actos reprochables cometidos bajo el poder que tenían. Todos esos serán temas de campaña y cada uno tendrá que explicar las interpelaciones de la gente. Deseo de corazón que Piñera entre a la primaria con todos sus problemas judiciales resueltos porque no sería justo para Chile pasar hablando de sus negocios y problemas con la justicia de él y su entorno y no de los verdaderos problemas que afectan al país”.

Pero en las últimas semanas ha afinado más la puntería y varias veces ha dicho que el candidato de la UDI y RN no tiene asegurado el triunfo, porque “yo puedo salir a la calle y mi contendor, no. Eso significa que un candidato y una persona va a la calle y enfrenta a la gente derecho, sin disfrazarse. Por ejemplo, jamás he dicho que soy de clase media, soy lo que soy. Cuando he tenido que decir la verdad o pedir disculpas porque me he equivocado, lo he hecho. La gente quiere un Chile diferente. Y mi contendor ya fue [Presidente], y va a tener que dar explicaciones de muchas cosas. Una declaración que hizo en el programa Vértigo de Canal 13 cayó pésimo en el corazón de la derecha y especialmente, en el piñerismo.

La lectura que hacen en ChileVamos es que ven a Ossadón “desesperado”, que no tiene por donde ganar las primarias, que no tiene espacio en los medios de comunicación si no cuestiona a Piñera y que a pesar de golpearlo públicamente, la estrategia no le rinde frutos en su apoyo en las encuestas. Pero también reconocen que es peligrosa “toda esa artillería política” regalada en bandeja de plata a las huestes de la Nueva Mayoría, que puede ser utilizada después por el oficialismo en la campaña para la primera vuelta y que no se puede menospreciar el impacto que puede tener en el electorado de centro, al ver que las principales críticas al ex Presidente provienen de alguien de la propia derecha, como es Ossandón.

“Que sea uno de los nuestros es complicado, más de alguien, especialmente en el centro, puede creerle solo por el hecho que es de derecha y que es alguien de nuestro sector que lo critica”, explicó un dirigente de RN.

Desde la semana pasada que se instaló el fuego cruzado entre Ossandón y los dirigentes de ChileVamos por la realización de los debates entre los candidatos con miras a las primarias legales de la derecha del 2 de julio. El viernes 5 de mayo, la UDI, RN y el PRI pusieron en tela de juicio la realización de estos, a pesar que fue un compromiso adquirido públicamente por el comité electoral de la coalición opositora que iba de la mano con el acuerdo de realizar primarias, precisamente por considerar que el tono de las críticas del senador no da garantías.

La trastienda

Según el relato de los hechos que hacen en la derecha, desde el primer día de las conversaciones por las primarias en ChileVamos se le advirtió a Ossandón que la realización de los debates estaban sujetos a que la discusión se realizara “con altura”, lo que al equipo del ex edil le quedó claro que el objetivo central era proteger a Piñera. Eso fue en la reunión de mediados de marzo, que el senador tuvo con dirigentes de la coalición y donde se selló el compromiso de las primarias.

Luego hubo otras dos reuniones, del comité de primarias de ChileVamos, que se realizaron en la sede de Evopoli, a la que asistieron -entre otros personeros del sector- los secretarios generales de los partidos de derecha: Eduardo Salas del PRI, Mario Desbordes por RN; el UDI Pablo Terrazas y Francisco Undurraga representando a Evopoli. Entre quienes conocieron el contenido de esa conversación, explicaron que los tres primeros dirigentes dejaron en claro en la vita que ellos eran la cara visible y voz de Piñera.

Fue en esa reunión que se puso sobre la mesa que la realización de dos debates televisados “era demasiado”, que ANATEL no había mostrado interés por realizar estos foros y se planteó la necesidad de evitar la posibilidad que se le hagan “preguntas complicadas” a Piñera, momento en el que en la conversación habrían salido a la palestra las aprensiones sobre Daniel Matamala de CNN Chile y Fernando Paulsen de Chilevisión. Eso fue lo que denunció Ossandón hace unos días y que desde Piñera para abajo salieron a desmentirlo, pero si bien en la derecha juran transversalmente que nunca ha habido un veto, reconocieron que si hay opiniones sobre el estilo de ciertos periodistas que pueden complicar la performance del ex Mandatario, que hay que evitar que “se den un festín” con las fisuras y ambigüedades en el discurso público del ex Presidente .

La segunda reunión de este comité también fue en Evopoli, pero no se abordó el tema de los debates, porque en ese momento todo se concentró en asegurar la realización de las primarias, debido a que sectores de la UDI liderados por el ex ministro Andrés Chadwick -el brazo derecho de Piñera- y la timonel gremialista, Jacqueline Van Rysselberghe, las pusieron en duda, pues no las consideraban necesarias ante la ventaja que tiene Piñera en las encuestas en relación a Ossandón y su otro contrincante, el diputado Felipe Kast. En la derecha coinciden que la insistencia gremialista de cuestionar las primarias pasa por el temor que hay en algunos sectores a que las huestes de la Nueva Mayoría ese 2 de julio -dado que no habrá elección en el oficialismo- crucen la vereda y voten por Ossandón para perjudicar a Piñera.

Mientras el tema del debate estuvo postergado y se esperaba el plazo del martes 2 de mayo para inscribir las candidaturas de la derecha a las primarias, el equipo de Ossandón tomó contacto con Canal 13, TVN y Chilevisión, vía correos electrónicos y conversaciones, para sondear la disponibilidad de transmitir el debate del sector. Gestiones que tuvieron éxito y las cuales quedaron en el punto de coordinar las posibles fechas para cerrar un acuerdo.

Fue en una conversación informal de dirigentes de ChileVamos en el Servel durante la inscripción de las candidaturas, que el tema de los debates salió nuevamente a la palestra y donde se le comunicó al equipo de Ossandón que a pesar de sus conversaciones con otros canales, el foro entre los candidatos del sector debía ser en Mega, que eso era lo más conveniente y que era un asunto ya resuelto, porque era un riesgo exponer al ex Presidente en los otros canales, que podría ser “complicados” para la imagen de Piñera.

Este jueves hay una nueva reunión donde se afinarán los detalles del debate que se realizará. Lo que se sabe hasta ahora es que efectivamente sería transmitido por Mega, que se realizaría de mañana, en dependencias de una universidad –probablemente la Autónoma cuyo rector desde mayo de 2015 es el ex ministro de Piñera, Teodoro Ribera– y con moderadores/periodistas que previamente serán aprobados por ChileVamos.

Luego que Ossandón acusara públicamente de los vetos del piñerismo a ciertos canales de TV, el propio Piñera salió el lunes 8 de mayo a responder al senador: “Vamos a invitar a todos los medios de comunicación de Chile, todos los periodistas que quieran participar, porque Chile Vamos no discrimina ni censura a nadie. Nosotros siempre hemos estado dispuestos a participar de los debates y me alegro enormemente que Chile Vamos tomó la decisión de tener un debate (…) que sea uno de ideas, de futuro, de proyectos que le haga bien al alma de Chile y no sirva para que algunos que sigan en una campaña que no conduce a ninguna parte.

En el seno del piñerismo hay quienes consideran que este episodio de los debates se pudo evitar perfectamente, que hay excesos de cuidado a la figura del ex Mandatario, que se expuso innecesariamente a Piñera, porque Ossandón ha perdido poder interno en RN -ya no contaría con el apoyo de Carlos Larraín- y que por lo mismo, todo este asunto se debió manejar de otra manera. Además, advierten que los debates son necesarios, que la derecha los necesita, porque debe movilizar a la gente para que vaya a votar el 2 de julio. “Las peleas con Ossandón son un error, Piñera no tiene que desgastarse en eso más aún cuando la Nueva Mayoría está tan débil”, explicó uno de los colaboradores cercanos de Piñera.

En el equipo de Ossandón dicen que fue necesario, que todo ha sido a contrapelo, que es través de las declaraciones públicas y mediáticas, presionando a través de los medios, que hasta ahora ha evitado que se suspendan las primarias y que Piñera termine convertido por secretaría en el abanderado único de la derecha.

Aunque en el entorno del senador consideran que está bastante atrapado, no deja de ser una amenaza latente para Piñera. Más aún cuando a pesar de los esfuerzos, el candidato de la UDI y RN no logra cerrar definitivamente sus flancos más débiles para concentrarse en el discurso de estadista que quiere potenciar.

Todo lo relacionado con la fortuna de Piñera es incómodo para la derecha, para su entorno y para el propio candidato en año de elecciones y eso Ossandón lo sabe de sobra. Piñera dio un paso relevante al entregar al Servel una declaración de su patrimonio, pero no pudo evitar las críticas públicas, cuando se comprobó que los montos declarados -$600 millones- están muy por debajo de los $2.700 millones en los que se estima, según la Revista Forbes de marzo, realmente su verdadera fortuna. Eso, porque el ex Presidente no incorporó en la declaración el patrimonio de su esposa, Cecilia Morel, ni a sus cuatro hijos.

Cuando se le preguntó por ese punto en el matinal de Mega este miércoles, Piñera se vio incómodo con el tema, bastante, y trató de salir del paso afirmando que “como decía mi mamá, me parece de mal gusto hablar de plata”.

Además, la comisión investigadora de la Cámara de Diputados acordó este miércoles invitar a declarar a Piñera por el Caso Bancard y los negocios de su empresa familiar en la pesquera peruana Exalmar, mientras estuvo en La Moneda y estaba en pleno desarrollo el litigio marítimo con el país vecino.



Related Post

[mi]